Reflexiones Cristianas – Chatelvive

7 Poemas de Amor a Dios

poemas de amor a dios

poemas de amor a dios

Los 7 Poemas de Amor a Dios, es una recapitulación de algunos de escritores famosos que escribieron sobre sus más profundos sentimientos hacia Dios, esperamos que te gusten y compártenos en los comentarios que te parecieron. Los 7 Poemas de Amor a Dios más buscado en internet.

1. SI TU ME DICES VEN!

Si tú me dices «¡ven!», lo dejo todo...
No volveré siquiera la mirada
para mirar a la mujer amada...
Pero dímelo fuerte, de tal modo
que tu voz, como toque de llamada,
vibre hasta el más íntimo recodo
del ser, levante el alma de su lodo
y hiera el corazón como una espada.
Si tú me dices «¡ven!», todo lo dejo.
Llegaré a tu santuario casi viejo,
y al fulgor de la luz crepuscular;
mas he de compensarte mi retardo,
difundiéndome ¡Oh Cristo! ¡como un nardo
de perfume sutil, ante tu altar!

(AMADO NERVO)

2.- SONETO A JESÚS CRUCIFICADO

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévanme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

(ANÓNIMO, SE LE ATRIBUYE A SANTA TERESA DE JESÚS)

3. SEÑOR QUE BUENO ES AMARTE!

Señor, ¡qué bueno es amarte!
Oh, ¡qué bueno es serte fiel!
¡Qué bueno es en todo tiempo
una alabanza tener!
Quiero alabarte, adorarte
en espíritu y verdad
y así poder compartir
tu amor con la humanidad.
Es necesario entregarse
sin reservas, mi Señor
para poder conocer
ese verdadero Amor.
Aquel que Tú nos mostraste
en aquella cruenta cruz
manifestándolo al mundo
en tu Hijo amado: JESUS.
Perfeccióname, Dios mío;
perfeccióname en tu amor
para guardar siempre puro
y santo mi corazón.
Ese amor que es sufrido,
que en vez de recibir, da;
no se goza en la injusticia,
mas se goza en la verdad.
Aquel que no tiene envidia,
no sabe de vanidad,
todo lo cree y soporta,
que es y siempre será.
Es el camino excelente,
también es la Ley real,
es mayor que la esperanza
y que la fe: la Caridad.
Ese es el amor, Dios mío,
que quiero manifestar
a este mundo que se pierde
porque no sabe amar.
Llena de amor a tu pueblo;
se establezca la unidad;
para que entonces podamos
al mundo testificar
que el REY de Reyes hoy reina
y por siempre reinará.

(ZAIDA C. DE RAMÓN)

4.- ORACIÓN

Nada te turbe;
nada te espante;
Todo se pasa;
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene,
nada le falta.
Sólo Dios basta.

(SANTA TERESA)

5.- EMERGENCIA ESPIRITUAL

¡Emergencia espiritual!
Me ha pasado algo malo.
¿A mi que soy cristiano?
Pues a veces pasa igual.
Hay que ser humilde,
no hay que ser altivo,
Dios a veces permite,
para dar crecimiento.
Dios resiste al soberbio
y da gracia al humilde.
Ansiedad echarla en Dios,
que siempre da cuidado.
No dejar de estar atento,
el diablo, león rugiente;
anda buscando siempre
presa a quien devore.
No dar lugar al malo,
en la fe resistir firme.
Mismos padecimientos,
han sufrido hermanos.
Luego de penar un poco
Dios será quien afirme,
y perfeccione. El imperio,
y gloria a Él pertenece.

(JAVIER R. CINACCHI)

6. DIOS

La luz es la orla que ciñe tu manto,
tu planta infinita la esfera sin fin,
tu voz el murmullo más mágico y santo,
tu sombra las nubes henchidas de encanto,
tu aliento el aroma del nardo y jazmín.
Si airado rebrama fatídico el viento,
si trémula gime la brisa fugaz,
mi ser se conmueve ¡Señor! yo te siento
y á ti, en misterioso, veloz pensamiento,
mi espíritu implora seráfica paz.
Mi fe de cristiano no es ráfaga vana:
sin verte te adoro de hinojos ¡oh Dios!
Si el cielo azulado con tintes de grana
decora naciente la aurora galana,
yo admiro la lumbre que dejas en pos.
Mas ¡ah! te sentimos y no te miramos
que, al ver tanto brillo, tan gran majestad,
los que una mirada terrena gastamos
y á tí nuestra débil querella elevamos,
dejáranos ciegos tu espléndida faz.

(RICARDO PALMA)

7. COLOQUIO AMOROSO

Si el amor que me tenéis,
Dios mío, es como el que os tengo,
Decidme: ¿en qué me detengo?
O Vos, ¿en qué os detenéis?
Alma, ¿qué quieres de mí?
- Dios mío, no más que verte.
- Y ¿qué temes más de ti?
- Lo que más temo es perderte.
Un alma en Dios escondida
¿qué tiene que desear,
sino amar y más amar,
sino amar y más amar,
y en amor toda escondida
tornarte de nuevo a amar?
Un amor que ocupe os pido,
Dios mío, mi alma os tenga,
para hacer un dulce nido
adonde más la convenga.

(SANTA TERESA DE JESÚS)

Salir de la versión móvil